"Es que no la conocéis, aunque la veáis pasar enamorando aceras
con ese moño de fotógrafa italiana que talla cada luz en su retina
y te la devuelve mejorada.
Es que no podéis saber cuántos brindis le caben en el cuerpo
ni ella sabe cuántas lagrimas le quedan, y por eso las regala.
Os conformáis con atisbar de reojo la amenaza par de sus pezones
o medir el largo interminable de sus piernas,
cuando lo que importa son sus pasos y hacia donde la llevan.
Es que no tenéis ni puta idea del poder que se siente
cuando me abraza dormida y se sabe en casa,
de la angustia acristalada cuando se queda pero se marcha,
de la caliente felicidad con que regresa, a derretir escarchas.
Es que no la habéis visto leer el diario e indignarse,
empañar con canciones tristes sus opacos ventanales,
o usar las gafas de sol cuando anochece,
para proteger de su mirada a los mortales.
Es que en su cuello podrían tatuarse, en espiral,
los poemas que explican mi verdad,
Y en su nuca caben, en tres signos tipográficos,
todas las palabras que jamás he pronunciado.
Es que cuando la maquina del mundo se detiene
y todo me sabe a error por repetir,
ella funciona.
Cuando me caigo en la trinchera que llevo años cavando,
ella sonríe y me levanta.
Cuando teme que el futuro pueda quedarle grande,
me llama y le hacemos un corte de mangas
y un tajo que va del ayer a su cadera,
que es donde empieza y termina la mañana.
Y aunque la hayáis tenido, espléndida y desnuda,
con ese galopar de felino desbocado,
si no os cambió la vida su manera de entregarse,
es que mirabais hacia el lado equivocado.
Es que no la conocéis.
Es que por suerte, no acabo de aprenderla
ni la quiero descifrar.
Es que nunca sabré con cuál de ellas me acuesto
y con cuál me levanto,
pero disfruto tanto
de esta poligamia singular.
Es que no quiere hacerle daño a nadie
aunque la simplifiquen o lastimen.
Es que parece tan frágil y está hecha de acero inolvidable.
Se cree tímida, pero no sabe ni quiere estarse quieta.
Es que teme ser libre, pero no admite ataduras.
Salvo algunas noches,
cuando su espalda vuelve a ser montura
y me ofrece el animal mas bello del planeta.
Es que no podéis saber.
Es que no tenéis ni puta idea.
.
Como decía mi amigo Escandar Algeet,
hablando de otra musa,
entiendo que perdáis el culo por su culo,
o por su manera de ser como ella es,
sin condiciones.
Entiendo que queráis quererla.
Pero yo la quiero
por muchas más razones."
miércoles, 28 de agosto de 2013
martes, 13 de agosto de 2013
Como se descubren los diamantes
Eres
un misterio que se dobla y se abre sin malicia
cuando creía que ya nada podría asombrarme.
Una pena envuelta de deseos que desvisten una risa.
Dos ojos que, ya lo he dicho, se empeñan en delatarte.
Todo lo que no sabré de ti aunque me lo digas.
Un susurro combustible que incendia
cada uno de mis miembros.
Un volcán que nunca estuvo apagado
y se enciende con caricias.
Eres
la dulzura recóndita de todo lo salado,
la vergüenza genuina convertida en descaro,
esta durísima ternura entre mis piernas,
la jodida distancia en que te tengo y te extraño.
Eres
el miedo más valiente,
la pregunta del mañana,
el futuro en la maleta,
el poema de tus ganas.
Eres
la voracidad de tus labios,
la avidez de tus manos,
el hambre de tu coño,
mi urgencia por alimentarlos.
Eres
orgasmos telefónicos encadenados
entre tu cama prestada
y la puerta de un Mc Donalds que,
por suerte o por justicia, a mediodía seguía cerrado.
Eres
las palabras que sin darte cuenta vas derramando.
La complicidad con o sin ropa que forjamos.
Tu pudor que, cuando te acuerdas de buscarlo,
siempre lo encuentras mojado.
En realidad
todavía no sé quien eres,
pero cuando vuelvas a casa,
piel con piel,
mente con mente,
desde fuera
y excavando en ti,
profundamente,
como se descubren los diamantes,
voy a intentar averiguarlo.
un misterio que se dobla y se abre sin malicia
cuando creía que ya nada podría asombrarme.
Una pena envuelta de deseos que desvisten una risa.
Dos ojos que, ya lo he dicho, se empeñan en delatarte.
Todo lo que no sabré de ti aunque me lo digas.
Un susurro combustible que incendia
cada uno de mis miembros.
Un volcán que nunca estuvo apagado
y se enciende con caricias.
Eres
la dulzura recóndita de todo lo salado,
la vergüenza genuina convertida en descaro,
esta durísima ternura entre mis piernas,
la jodida distancia en que te tengo y te extraño.
Eres
el miedo más valiente,
la pregunta del mañana,
el futuro en la maleta,
el poema de tus ganas.
Eres
la voracidad de tus labios,
la avidez de tus manos,
el hambre de tu coño,
mi urgencia por alimentarlos.
Eres
orgasmos telefónicos encadenados
entre tu cama prestada
y la puerta de un Mc Donalds que,
por suerte o por justicia, a mediodía seguía cerrado.
Eres
las palabras que sin darte cuenta vas derramando.
La complicidad con o sin ropa que forjamos.
Tu pudor que, cuando te acuerdas de buscarlo,
siempre lo encuentras mojado.
En realidad
todavía no sé quien eres,
pero cuando vuelvas a casa,
piel con piel,
mente con mente,
desde fuera
y excavando en ti,
profundamente,
como se descubren los diamantes,
voy a intentar averiguarlo.
sábado, 20 de julio de 2013
Para empezar diré que es el finalno es un final feliz...tan solo es un final
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás
He sido tan idiota
por donarte cada esquina de mi cuerpo
por llevarte a conocer sus recovecos
por hacerte un mapa señalando donde herir
Tan idiota que ahora siento miedo
miedo de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.
domingo, 23 de junio de 2013
Queriendo olvidar pero sin parar de recordar
Querida Gin-tonic:
Es el momento de escribirte lo que nunca fui capaz de decirte, aunque sea tarde. Describir lo que ha sucedido en una carta que no te voy a mandar, que no vas a recibir nunca, que como tú me enseñaste en cuanto acabe de escribirla la quemaré, mis sentimientos se pondrán a arder, y así el dolor, ¿cómo era?, ¿cómo decías tú?. Ah ya, así el dolor no se te queda tan dentro. Esta vez solo quiero ser claro. Sería un imbécil si no gritara que me he equivocado, contigo, que la he cagado pero bien, desde el principio. Que he intentado avanzar sin apartar antes las cosas que me lo impedían, agarrado al pasado, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar. Qué locura, Gin. Empeñado en quedarme ahí, en medio de un lado y el otro, sin perdonar, sin perdonarme, sin avanzar. ¿Dónde está ese reto del futuro, Gin?. Puede que esté en fijarse bien y en avanzar. Mirar más cerca, más, tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro. Claro. Hay cosas que pasaron antes, mucho antes. No quiero esperar milagros, solo que las cosas pasen. O no. Si. No. Si. No. Si. No. Yo ahora lo tendría claro, pero ahora ya no depende de mi sino de ti. Te quiero.
lunes, 17 de junio de 2013
tvaemdmtqmb
¿Sabes de esos momentos que llevas esperando mucho tiempo pero que nunca acaban de suceder?
Bien...pues cuando por fin llegan ¿qué se supone que tienes que hacer?
Yo acostumbrada a marcharme con cualquiera pero volver siempre contigo...
Tu siempre tan difícil y a la vez tan susceptible conmigo...
Ambos tan lejos y siempre tan cerca...
Tus "te echaré de menos cada día" se repiten en mi cabeza
No sé que haces conmigo,
pero tengo claro que cada día lo haces mejor.
Para siempre es mucho tiempo
una noche es poco rato.
"TE ECHARÉ DE MENOS"
"NOS VEMOS PRONTO".
Bien...pues cuando por fin llegan ¿qué se supone que tienes que hacer?
Yo acostumbrada a marcharme con cualquiera pero volver siempre contigo...
Tu siempre tan difícil y a la vez tan susceptible conmigo...
Ambos tan lejos y siempre tan cerca...
Tus "te echaré de menos cada día" se repiten en mi cabeza
No sé que haces conmigo,
pero tengo claro que cada día lo haces mejor.
Para siempre es mucho tiempo
una noche es poco rato.
"TE ECHARÉ DE MENOS"
"NOS VEMOS PRONTO".
domingo, 16 de junio de 2013
.
Así,
en ti me quedo,
paseo largamente tus piernas y tus brazos,
asciendo hasta tu boca, me asomo
al borde de tus ojos,
doy la vuelta a tu cuello,
desciendo por tu espalda,
cambio de ruta para recorrer tus caderas,
vuelvo a empezar de nuevo,
descansando en tu costado,
miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
y si cierras los ojos cierro también los míos,
y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
verano,
amor,
pensando vagamente
en el mundo inquietante
que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
en ti me quedo,
paseo largamente tus piernas y tus brazos,
asciendo hasta tu boca, me asomo
al borde de tus ojos,
doy la vuelta a tu cuello,
desciendo por tu espalda,
cambio de ruta para recorrer tus caderas,
vuelvo a empezar de nuevo,
descansando en tu costado,
miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
y si cierras los ojos cierro también los míos,
y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
verano,
amor,
pensando vagamente
en el mundo inquietante
que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
Carta sin despedi
A veces,
mi egoísmo
me llena de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin
remedio,
mi querido
hermano y parigual en la
desgracia.
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo
distinta.
Ni en corazón ni en alma
te pareces
a la que amaba sólo
hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible
y por lejano-.
Pero el odio también me
modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme
cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo
nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes,
yo te reconozco,
identifico tu perfil
primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como
sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.
mi egoísmo
me llena de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin
remedio,
mi querido
hermano y parigual en la
desgracia.
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo
distinta.
Ni en corazón ni en alma
te pareces
a la que amaba sólo
hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible
y por lejano-.
Pero el odio también me
modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme
cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo
nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes,
yo te reconozco,
identifico tu perfil
primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como
sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.
sábado, 15 de junio de 2013
"Y es que tiene un corazón que no le cabe, que se muere si le faltas."
Una mañana más me ha despertado el roce de tu cuerpo,
una noche más tu respiración me ha susurrado todo lo que callas cada día.
Hazme lo que quieras, hazme enloquecer.
Hazlo como tu sabes, una y otra vez.
Y un nuevo "nos vemos pronto".
Una despedida que no para de repetirse.
Un beso lento en la puerta, un abrazo infinito.
Me muerdes el corazón y mi razón no para de decir que no, que no...
una noche más tu respiración me ha susurrado todo lo que callas cada día.
Hazme lo que quieras, hazme enloquecer.
Hazlo como tu sabes, una y otra vez.
Y un nuevo "nos vemos pronto".
Una despedida que no para de repetirse.
Un beso lento en la puerta, un abrazo infinito.
Me muerdes el corazón y mi razón no para de decir que no, que no...
jueves, 13 de junio de 2013
Kilómetros a la espalda.
Antes de poner en duda una sola de mis palabras
dime cuándo te he mentido,
porque puedo equivocarme pero no te engañaría
puedo girar bastante más deprisa de lo que luego tardo en equilibrarme
puedo maltratarlo todo aunque lo quiera
y hay cuando no tengo nada y puedo con todo
y hay cuando no puedo con nada y, además, no lo quiero
puedo escribir páginas y páginas de mentiras en primera persona
que nada tengan que ver con mi ánima
ni con el ánimo de mi karma, ni con nada de nada
cada kilómetro a la espalda le resquebraja a cada uno de una manera distinta el espejo
y yo sólo voy dejando aquí y allá pruebas inexactas de pensiero
y hay veces que ni eso
te juro mi vida que hay veces que ni eso
golpear y resbalar indistintamente piel a pared
moratones vitalicios sin memoria
cada herida es un misterio en la resaca, y qué quieres que te diga
tampoco procuro entenderlo
sentimientos
entre abrazos te dices “ui qué va, o bueno, puede que sí”
y al día siguiente a la distancia le soplas
“me salen chichones de pensarte, amor
cómo dueles, y eso que pienso que no te quiero
y eso que esta vez sí que miraba por donde iba pisando”
porque el –se mira pero no se toca-
equivale al –se siente pero no se entiende- en cuanto a tentación
y a los sentimientos se la traemos bastante floja
te lo digo por experiencia
de cuando yo nada más que he sido eso,
sentimiento
desarraigarse
mandarlo todo, maldita sea, por una vez, al infierno
ser uno mismo a riesgo de caer en picado y para siempre en el intento,
porque la vida sin peligro es como el mundo sin John Lennon
gris manicomio
casi humo
aquí me tienes
haciendo un cameo en tu vida
soy sólo el delirio en ayunas de nuestras intenciones reflejadas en miradas así modernitas dentro de gafas de sol, soy sólo eso
soy sólo reacción, estoy aquí de rebote, de mayor quiero ser instinto
aquí me tienes
con mi idilio de garrafón convertido en gas lacrimógeno
estos son mis credenciales
te tomo prestada la mitad de tu pasado para derrochar innecesariamente cariño
porque es como yo, inútil pero bella.
Idílicamente tú, idílicamente yo
dime si el delirio no es una inmortalidad más a la que aferrarse
con todos los crucis que quieras si piensas pagar con intereses tus deudas
tus deudas tuyas,
en el fondo mentimos como cosacos
diciendo que en vez de evitar hundirnos, nos place la deriva
y que va en serio eso de que estamos loca y alegremente confundidos
y tememos poquito más que la inseguridad
pero en fin, cada uno con su pedo
antes, mucho antes de jugar a querernos
me acuerdo de situaciones lumínicas escandalosamente aburridas
antes de ponernos a hablar como si leyésemos todos los días los periódicos, he de leer en tus cicatrices que ha habido cuando no sabías en qué día vivías
ni qué mundo era éste
de amenazas legales especializadas en alas
y tú como si nada
dime cómo de absurdo es preferir el amor a primera vista
a torpes, torpes, intentos de soledad chamuscada
ahora que nos las damos de genios
y de ágiles
y de que vamos serenos
con eso de que nunca seremos las cenizas de no vernos
si bailamos, a las tres de la tarde como si fuesen de la mañana,
la conclusión
la epifanía
de que si no estoy, del verbo estar con mayúsculas, te quemas
he aprendido a trompicones un montón de tonterías
y a pescozones a besarte llorando que no estoy de sobredosis,
he jugado a destroquelar tus opiniones invirtiendo su cromancia
y a electrocutarte el peinado y a limarte arañazos,
he jugado a jugar contigo y me has ganado
y ha habido veces en las que no estaba jugando
pero jugaba a que no te dieses cuenta
he subido a lo más alto sólo porque luego la ostia iba a ser mayor
he dejado a gente estupenda por el camino
y me empacha de indiferencia su recuerdo,
me he mojado cuando hizo falta mojarse
y ya ni eso
he renegado del mundo hasta tal punto que me cuesta volver
aunque sea para unirme a luchar
ser o no buena gente, así, tan buenagentemente dicho
puede, en fin, qué sé yo, pero puede
que sea saber que te quieren
y sentir
que te lo mereces.
miércoles, 12 de junio de 2013
Ángel González
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
miércoles, 31 de octubre de 2012
7985461
Llevo procurando un par de meses no quererte demasiado, tener controlada la situación, y a su vez, los sentimientos. Te beso porque es lo único que tengo seguro contigo. No hay ni siquiera una base de la cual partir. Nos tenemos hasta donde queremos, o mejor dicho, nos tenemos hasta donde podemos. Hasta donde terminan nuestros cuerpos, de la cabeza a los pies, excluyendo el corazón y el alma. No quiero escucharte decir que me quieres, ni que me llames como las parejas suelen llamarse. Nada de "amor", "cariño", o "vida mía". No soy tuya. No eres mío. Mantengamosnos donde estamos, no intentemos volar más alto de lo que podemos ver. No perdamos esto por extralimitarnos, por perder de vista el objetivo. Te quiero tan mío como pueda llegar a tenerte sin tener que atarme a ti, sin que tengamos que fingir que nos morimos si no nos rozamos. Hace tiempo que no me preocupo de sí mañana volveremos a ser dos o seguiremos siendo uno. Dejemos que esto fluya como la marea, dejame disfrutar de tu compañía sin tener que llevar a cuestas el temor al olvido.
sábado, 7 de julio de 2012
putobicho
Ahora mismo solo me gustaría saber donde coño han quedado esas noches, desde la primera hasta la última, desde las noches en las que juntos nos perdíamos por las calles de Sevilla hasta en las que me llamabas a las 5 de la mañana para dormir conmigo. Me gustaría saber donde coño han quedado esas ganas de mi que tenias cada día. También me gustaría saber que ha pasado para que ya no te encante mi barriga, o para que ya no te mueras por besar mi ombligo, para que no te apetezca reñirme por morder tus labios, o te quejes de mis besos de abuela. Dónde coño están los buenos días y buenas noches que nos debemos. Las veces que no nos hemos dicho "bicho" desde aquel día. Me gustaría saber donde están tus promesas de que nunca me harías daño, de que nunca lloraría por ti, de que te irías en el momento exacto para no hacerlo difícil, de que no me querías perder.
Me gustaría aprender a no recordarte en cada canción, en cada frase, en cada momento. Aprender a olvidarme de pensar...
Lo que más deseo en este momento es no sentir que he perdido 6 meses de mi vida contigo, que esos 6 meses que hace un mes eran una de las mejores etapas de mi vida ahora mismo deseo olvidarlos.
Que no quiero volver a tu ciudad, volver a sus calles, allí donde nos perdíamos, a mi cama y a no verte allí.
Me gustaría saber donde coño estás, que coño haces y que coño haces sin mi...........
Me gustaría aprender a no recordarte en cada canción, en cada frase, en cada momento. Aprender a olvidarme de pensar...
Lo que más deseo en este momento es no sentir que he perdido 6 meses de mi vida contigo, que esos 6 meses que hace un mes eran una de las mejores etapas de mi vida ahora mismo deseo olvidarlos.
Que no quiero volver a tu ciudad, volver a sus calles, allí donde nos perdíamos, a mi cama y a no verte allí.
Me gustaría saber donde coño estás, que coño haces y que coño haces sin mi...........
lunes, 7 de mayo de 2012
He aprendido algo del tiempo ya sean aquellas dos primeras semanas que pase contigo o los dos últimos meses que pase con él, que al final el tiempo siempre pasa... no sé en que parte del mundo puedes estar, entiendo que hace mucho perdi el derecho a saber esas cosas, pero pasen los años que pasen hay algo que tengo más claro que nunca... nos vemos pronto.
martes, 20 de marzo de 2012
bichooooooooooooo
Porque solo tu sabes lo que siento cuando salgo por la puerta de la residencia y te veo esperándome dentro del coche, consigues sacarme la primera sonrisa con un: hoy vienes muy guapetona. Solo tu sabes lo que es despertarse a tu lado y que me abraces tan fuerte que me cueste respirar, que me riñas por no quejarme y decirte que me encanta. Solo tu sabes lo que siento cuando escucho ciertas canciones, cuando llego a tu casa y recuerdo aquellas noches. Solo tu sabes cuánto te echo de menos con tan solo un día sin verte, las ganas de comerme la vida contigo cuando a mi vuelta me preguntas si te he echado de menos por que tu si que lo has hecho y mucho.
sábado, 25 de febrero de 2012
.
''No sé , lo veo claro, lo quiero. Me encanta su sonrisa, sus ojos, sus brazos.Y el sonido de su risa. Me encanta mirarlo cuando está dormido. Me encanta escuchar esa canción cada vez que pienso en el y cómo consigue que me sienta. Hace que todo sea posible, no sé... como si mereciese la pena vivir.''
miércoles, 22 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Te quiero Alberto de la Peña
Gracias, gracias por hacerme feliz, por compartir las noches, las mañanas y las tardes conmigo, por darme todo lo que nadie ha sabido darme en mucho tiempo. Gracias por enamorarme y por hacerlo cada día un poco más. Gracias por cada te quiero, por cada buenos días o buenas noches. Gracias por cada beso, cada abrazo, cada caricia. Gracias por hacer que te eche de menos cuando aún estás saliendo por la puerta. Gracias por ser tú y por hacerme ser yo cuando estoy a tu lado. Gracias por no dejar que deje de sonreír cuando estoy a tu lado. Gracias por cada día de estos dos meses y tres días.
miércoles, 25 de enero de 2012
BICHO, ERES MI BICHO
lunes, 23 de enero de 2012
IMISSU
-Déjate ya de estar en tu cama y vente a la mía.
+Ya me gustaría a mi rubio.
-Que además sabes que te dejo que te calientes los pies con los míos.
+Pero ahora no me sirves porque los tengo calentitos.
-Si, pero si que puedo darte besos y caricias que son capaces de quitarte el sueño.
+¡No me ilusiones!
-Lo siento bicho, pero te echo de menos...
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