Una mañana más me ha despertado el roce de tu cuerpo,
una noche más tu respiración me ha susurrado todo lo que callas cada día.
Hazme lo que quieras, hazme enloquecer.
Hazlo como tu sabes, una y otra vez.
Y un nuevo "nos vemos pronto".
Una despedida que no para de repetirse.
Un beso lento en la puerta, un abrazo infinito.
Me muerdes el corazón y mi razón no para de decir que no, que no...
sábado, 15 de junio de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
Kilómetros a la espalda.
Antes de poner en duda una sola de mis palabras
dime cuándo te he mentido,
porque puedo equivocarme pero no te engañaría
puedo girar bastante más deprisa de lo que luego tardo en equilibrarme
puedo maltratarlo todo aunque lo quiera
y hay cuando no tengo nada y puedo con todo
y hay cuando no puedo con nada y, además, no lo quiero
puedo escribir páginas y páginas de mentiras en primera persona
que nada tengan que ver con mi ánima
ni con el ánimo de mi karma, ni con nada de nada
cada kilómetro a la espalda le resquebraja a cada uno de una manera distinta el espejo
y yo sólo voy dejando aquí y allá pruebas inexactas de pensiero
y hay veces que ni eso
te juro mi vida que hay veces que ni eso
golpear y resbalar indistintamente piel a pared
moratones vitalicios sin memoria
cada herida es un misterio en la resaca, y qué quieres que te diga
tampoco procuro entenderlo
sentimientos
entre abrazos te dices “ui qué va, o bueno, puede que sí”
y al día siguiente a la distancia le soplas
“me salen chichones de pensarte, amor
cómo dueles, y eso que pienso que no te quiero
y eso que esta vez sí que miraba por donde iba pisando”
porque el –se mira pero no se toca-
equivale al –se siente pero no se entiende- en cuanto a tentación
y a los sentimientos se la traemos bastante floja
te lo digo por experiencia
de cuando yo nada más que he sido eso,
sentimiento
desarraigarse
mandarlo todo, maldita sea, por una vez, al infierno
ser uno mismo a riesgo de caer en picado y para siempre en el intento,
porque la vida sin peligro es como el mundo sin John Lennon
gris manicomio
casi humo
aquí me tienes
haciendo un cameo en tu vida
soy sólo el delirio en ayunas de nuestras intenciones reflejadas en miradas así modernitas dentro de gafas de sol, soy sólo eso
soy sólo reacción, estoy aquí de rebote, de mayor quiero ser instinto
aquí me tienes
con mi idilio de garrafón convertido en gas lacrimógeno
estos son mis credenciales
te tomo prestada la mitad de tu pasado para derrochar innecesariamente cariño
porque es como yo, inútil pero bella.
Idílicamente tú, idílicamente yo
dime si el delirio no es una inmortalidad más a la que aferrarse
con todos los crucis que quieras si piensas pagar con intereses tus deudas
tus deudas tuyas,
en el fondo mentimos como cosacos
diciendo que en vez de evitar hundirnos, nos place la deriva
y que va en serio eso de que estamos loca y alegremente confundidos
y tememos poquito más que la inseguridad
pero en fin, cada uno con su pedo
antes, mucho antes de jugar a querernos
me acuerdo de situaciones lumínicas escandalosamente aburridas
antes de ponernos a hablar como si leyésemos todos los días los periódicos, he de leer en tus cicatrices que ha habido cuando no sabías en qué día vivías
ni qué mundo era éste
de amenazas legales especializadas en alas
y tú como si nada
dime cómo de absurdo es preferir el amor a primera vista
a torpes, torpes, intentos de soledad chamuscada
ahora que nos las damos de genios
y de ágiles
y de que vamos serenos
con eso de que nunca seremos las cenizas de no vernos
si bailamos, a las tres de la tarde como si fuesen de la mañana,
la conclusión
la epifanía
de que si no estoy, del verbo estar con mayúsculas, te quemas
he aprendido a trompicones un montón de tonterías
y a pescozones a besarte llorando que no estoy de sobredosis,
he jugado a destroquelar tus opiniones invirtiendo su cromancia
y a electrocutarte el peinado y a limarte arañazos,
he jugado a jugar contigo y me has ganado
y ha habido veces en las que no estaba jugando
pero jugaba a que no te dieses cuenta
he subido a lo más alto sólo porque luego la ostia iba a ser mayor
he dejado a gente estupenda por el camino
y me empacha de indiferencia su recuerdo,
me he mojado cuando hizo falta mojarse
y ya ni eso
he renegado del mundo hasta tal punto que me cuesta volver
aunque sea para unirme a luchar
ser o no buena gente, así, tan buenagentemente dicho
puede, en fin, qué sé yo, pero puede
que sea saber que te quieren
y sentir
que te lo mereces.
miércoles, 12 de junio de 2013
Ángel González
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
miércoles, 31 de octubre de 2012
7985461
Llevo procurando un par de meses no quererte demasiado, tener controlada la situación, y a su vez, los sentimientos. Te beso porque es lo único que tengo seguro contigo. No hay ni siquiera una base de la cual partir. Nos tenemos hasta donde queremos, o mejor dicho, nos tenemos hasta donde podemos. Hasta donde terminan nuestros cuerpos, de la cabeza a los pies, excluyendo el corazón y el alma. No quiero escucharte decir que me quieres, ni que me llames como las parejas suelen llamarse. Nada de "amor", "cariño", o "vida mía". No soy tuya. No eres mío. Mantengamosnos donde estamos, no intentemos volar más alto de lo que podemos ver. No perdamos esto por extralimitarnos, por perder de vista el objetivo. Te quiero tan mío como pueda llegar a tenerte sin tener que atarme a ti, sin que tengamos que fingir que nos morimos si no nos rozamos. Hace tiempo que no me preocupo de sí mañana volveremos a ser dos o seguiremos siendo uno. Dejemos que esto fluya como la marea, dejame disfrutar de tu compañía sin tener que llevar a cuestas el temor al olvido.
sábado, 7 de julio de 2012
putobicho
Ahora mismo solo me gustaría saber donde coño han quedado esas noches, desde la primera hasta la última, desde las noches en las que juntos nos perdíamos por las calles de Sevilla hasta en las que me llamabas a las 5 de la mañana para dormir conmigo. Me gustaría saber donde coño han quedado esas ganas de mi que tenias cada día. También me gustaría saber que ha pasado para que ya no te encante mi barriga, o para que ya no te mueras por besar mi ombligo, para que no te apetezca reñirme por morder tus labios, o te quejes de mis besos de abuela. Dónde coño están los buenos días y buenas noches que nos debemos. Las veces que no nos hemos dicho "bicho" desde aquel día. Me gustaría saber donde están tus promesas de que nunca me harías daño, de que nunca lloraría por ti, de que te irías en el momento exacto para no hacerlo difícil, de que no me querías perder.
Me gustaría aprender a no recordarte en cada canción, en cada frase, en cada momento. Aprender a olvidarme de pensar...
Lo que más deseo en este momento es no sentir que he perdido 6 meses de mi vida contigo, que esos 6 meses que hace un mes eran una de las mejores etapas de mi vida ahora mismo deseo olvidarlos.
Que no quiero volver a tu ciudad, volver a sus calles, allí donde nos perdíamos, a mi cama y a no verte allí.
Me gustaría saber donde coño estás, que coño haces y que coño haces sin mi...........
Me gustaría aprender a no recordarte en cada canción, en cada frase, en cada momento. Aprender a olvidarme de pensar...
Lo que más deseo en este momento es no sentir que he perdido 6 meses de mi vida contigo, que esos 6 meses que hace un mes eran una de las mejores etapas de mi vida ahora mismo deseo olvidarlos.
Que no quiero volver a tu ciudad, volver a sus calles, allí donde nos perdíamos, a mi cama y a no verte allí.
Me gustaría saber donde coño estás, que coño haces y que coño haces sin mi...........
lunes, 7 de mayo de 2012
He aprendido algo del tiempo ya sean aquellas dos primeras semanas que pase contigo o los dos últimos meses que pase con él, que al final el tiempo siempre pasa... no sé en que parte del mundo puedes estar, entiendo que hace mucho perdi el derecho a saber esas cosas, pero pasen los años que pasen hay algo que tengo más claro que nunca... nos vemos pronto.
martes, 20 de marzo de 2012
bichooooooooooooo
Porque solo tu sabes lo que siento cuando salgo por la puerta de la residencia y te veo esperándome dentro del coche, consigues sacarme la primera sonrisa con un: hoy vienes muy guapetona. Solo tu sabes lo que es despertarse a tu lado y que me abraces tan fuerte que me cueste respirar, que me riñas por no quejarme y decirte que me encanta. Solo tu sabes lo que siento cuando escucho ciertas canciones, cuando llego a tu casa y recuerdo aquellas noches. Solo tu sabes cuánto te echo de menos con tan solo un día sin verte, las ganas de comerme la vida contigo cuando a mi vuelta me preguntas si te he echado de menos por que tu si que lo has hecho y mucho.
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